PALABRAS,SILENCIOS,AMORES, COMBATES, TRIUNFOS Y DERROTAS, NOSTALGIAS, AUSENCIAS.
DE FLORES Y BALAS COMO LA VIDA.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Florescencia


Para Amanda



Estás siempre en el centro de mi poesía,
en el silencio que florece cuando aún no escribo
cuando apenas una brisa delgada
canta su querencia enamorada
y agita el ala de la idea
                        y algo vive en mi
sin que tenga nombre el poema
                        que invita a nacer.



Poema de Andrés Castillo

miércoles, 21 de noviembre de 2018

De sombras y nostalgias



“…pues que la vida es tan corta, soñemos, alma, soñemos.”

                                                     Pedro Calderón de la Barca




Hoy fui a la universidad
y como suele pasar
me resulta obligado pensar en ti,
es como si en la quietud de la hierba
las raíces de nuestro tiempo
se hubiesen quedado resguardando el paso de todos estos años.

Y pensé en las tardes de besos
en el tiempo detenido bajo la mirada del ¡te quiero!

Había poco bullicio, todo está cambiado,
por más que yo intenté salvar con la mirada
ninguna muchacha era tan bonita como tú en aquellos días,
ninguna tenía el color de tus Jeans
cielo inquieto de azules gastados
ni les hacía bailar la silueta
con la que se enamoraban los altos chaguaramos
de camino al comedor por la ruta de la escuela.

La vieja universidad parece cansada,
como si ya no soportara el tiempo del saber,
las huellas de los odios, el olvido a la grandeza
que tuvo en otros días,
la creación de Villanueva se ha cubierto de ramas caídas,
de soles agrestes y mañanas heridas.

Ahora, sentado en los bancos viejos de verde madera
un grupo de muchachos pasan gritando sus consignas,
hoy es día del estudiante universitario,
cosas de la vida, me tocó ir a la universidad otra vez
            este día.

Y mientras me tomo un café
que conserva intacto el sabor a los dioses
de aquellas frías mañanas,
pienso en ti ¡amada!
            y vuelvo a ser Otelo o Clarín
Segismundo, Don Juan de provincia
             canción prometida
y no dejo que nadie se acerque
y me embeleso mirando
la brillantez de tu pelo con su tono de sutil canela,
y tu mirada de novia del antiguo tiempo
cual siglo de oro español.

Aquí no estás, pero en mi boca cada sorbo
te trae sagrada, feliz, otra vez ¡mi amada!

Yo no venzo la nostalgia
y esta vieja casa tampoco sus sombras.



Poema de Andrés Castillo

lunes, 19 de noviembre de 2018

Al olvido de la tierra

                 A Paraguaná           



No culpo al humo
ni al fuego
de todas tus tristezas
ni a la arisca nube
ni a la tierra seca.

La corrosión del tiempo
plantó banderas
sobre tus casas
y sus hombres.

Fuimos nosotros
quienes olvidamos
el mar en calma
tu cielo de estrellas
y nos dispersamos
bajo la luna llena.

Al final de todo grito
quedará el mar
y el viento libre
gallardos otra vez
como al principio.



Poema de: Andrés Castillo

Canta caminos



Yo no quiero convencer a nadie
no quiero que nadie me convenza,
yo solo quiero llegar a mi final
salvando el palpitar del corazón
y el árbol que de niño un día planté
y hoy vive florecido en mi cabeza.


Poema de Andrés Castillo

Recién ha sido



                                           A Amanda


Tengo tu edad,
nací contigo.
Al fin de cuentas
quien vive en el amor,
anda florecido.




Poema de Andrés Castillo

martes, 30 de octubre de 2018

La canción del regreso

A Alí Primera

A tus 77 años de inmensidad compartida
 31 de octubre, sol de todos.

Por eso con la ilusión 
que nos dejaste en el alma 
se van preñando de calma 
las espinas del cardón. 
Servando Garcés



Vuelvo al viejo camino
donde solías ir a jugar
con tus chivos cuando niño
entre soles y abismos,
al cielo reflejado
en un destello de tierra cuarteada.

Regreso al lugar
donde nació tu sol
y tus heridas.

Ahí están los recuerdos
tu palabra luminosa
y tú luna que ha parido,
es tiempo de volver
al caballito de mar
a los caños
al escondite salobre del manglar,
canción del regreso
dormida en los curubos.

Las acibaradas medusas
con sus muecas escamadas
ahuyentaron las garzas
del limpio plumaje de mi infancia,
agua mala escupiendo mi rastro
en la tierra sedienta de nubes y arcoíris.

Pero digo que las huellas de tus pies descalzos
dejaron en mi alma un surco florecido
almendrón que vuela
salvando a las chicharras del verano
curando las heridas de los musgos
y la furia voraz de los chebebes.
Regreso a los áridos senderos
y vuelvo a perderme
en veredas pedregosas
en los caserones viejos
con sus lozas hambrientas
bajo el sol que las quema.

Vuelvo a jugar en soledad
ante la luz de la vela gigante
que no apaga el viento
me calmaré la sed que ahora llega
mojando mi lengua entre las grietas
del cardonal que apunta hacia tu estrella. 

Regreso al comienzo de mis días
al fuerte viento con su ruido,
vuelvo a la inocencia luminosa
a la verdad sencilla de lo incierto
sin libros
ni palabras
ni destinos.

Vuelvo a ser abrojo
florcita amarilla bordeada de espinas
cubriendo las orillas de las salinas
las venas terrestres de la mata de uva e playa
y el terco vagar de las hormigas.

Alí
regreso al comienzo
a la primera huella
a mi mirada esperanzada en el sendero
a la verdad sencilla de lo tierno
al escondite fértil de los sueños.

Alí
regreso al comienzo
cuando tan sólo tu nombre
era para mí un mar extendido
en la inmensidad primorosa de los caujaros,
la ruta del labriego entre la luna
el abrazo del silencio postergado.

La península azul buscando tu risa
la veo navegando apresurada,
la brisa canta su furia y su tristeza
en el almendrón
un ave cuelga su nido,
el sol otra vez
naciendo airoso sobre los caminos.

Regreso con las manos repletas de gaviotas
cayenas, apamates y albahacas,
vuelvo a escuchar tu canto en el curubo
donde guardé mi mar de medio siglo.


Poema de Andrés Castillo


sábado, 20 de octubre de 2018

Haití


Los colombianos podrían olvidar el papel que jugó Haití en su liberación.
Hay por tanto cosas que el corazón siempre debe recordar.
Ëmeric Bergeaud

Christian Michel- Miss Acra. Acra Es un campo de refugiados, donde cabe la sonrisa

Imagen tomada de: https://gpn6azure.wordpress.com/tag/haiti/
Haiti en 500px Juan Manuel Cabello



Eres la herida negra
de nuestra claridad.

Flor solitaria en el oleaje
la ajoupa tantas veces derribada
la tierra que alimenta tus luceros.

Tu corazón
escondido en el árbol de hierro
recobrará la sutileza
que habita en la llovizna de tus besos.

En torno al boucan
algún día cantaremos
prometo llevarte en el makoute
una luna nueva
y mis dos manos afiladas.

Eres la negra patria
la libertad de mis ojos
la luz de mi comienzo.

Haití
algún día cantaremos
salvando tus bosques
bajo el flamboyán
cantaremos
mis hijos cargaran a los tuyos
y tu nombre otra vez plantaremos.




Poema de Andrés Castillo